sábado, 13 de diciembre de 2014

Una supuesta ex empleada de la NASA afirma que las Viking captaron perso

Una supuesta ex empleada de la NASA afirma que las Viking captaron personas en Marte

Los foros y webs pseudocientíficas se llenan de teorías y conspiraciones

Por                                                                                          Durante gran parte del siglo XIX y bien entrados en el siglo XX existió la creencia, tanto popular como científica, de que Marte podría tener vida. Los grandes autores de ciencia ficción, encabezados por Edgar Rice Burroughs y su saga de John Carter en Barsoon, basaron muchas de sus obras en la visión de un planeta rojo habitable y habitado.
En una época sin datos exactos a los que atenerse y sin tener un panorama general in situ desde la superficie del propio planeta, una buena parte de la comunidad científica albergaba la esperanza de encontrar al menos rastros de vida primitiva, tal y como se demuestra en el siguiente video extraído del NODO a mediados del siglo pasado.
Los programas Viking y Marineer supusieron un verdadero mazazo a esas esperanzas.
En la década de los años ’70, y en competencia directa con el programa Mars/Marsnik de la Unión Soviética, la NASA inició una serie de ambiciosas misiones que llegaron a posarse en la superficie del planeta vecino consiguiendo enviar gran cantidad de datos e imágenes… La visión fue desoladora: un vasto desierto rojo con unas condiciones realmente duras para cualquier tipo de vida.
Ahora, casi cinco décadas después de las misiones Viking, una persona que dice ser una ex empleada de la NASA en aquellos días afirma haber visto gente en la superficie marciana en 1979. Esta delirante afirmación se produjo durante el célebre programa de radio estadounidense “Coast to coast AM” durante una entrevista realizada al ex piloto de la CIA, John Lear.
Esta persona, una mujer que llamó al programa y se identificó solamente como “Jackie”, afirma ser una trabajadora del departamento de mantenimiento del explorador Viking y que en 1979, mientras observaba las imágenes que transmitía la nave, reconoció la silueta de dos hombres, vistiendo trajes de protección no espaciales, y que se acercaban a la sonda caminando por la superficie.
Como os podéis imaginar los foros pseudocientíficos y conspiranoicos se han llenado de comentarios y post haciéndose eco de las afirmaciones de esta mujer.
A todo este desbarajuste se une el hecho de que John Lear, el ex piloto de la CIA entrevistado, es un conocido ufólogo que afirma que la NASA ya había aterrizado en la Luna en 1962 y que la Agencia espacial habría llegado a Marte en 1966. No solo eso, Lear también declara que el aire de Marte es respirable lo que habría permitido mantener un programa humano con base en el planeta rojo.
Los despropósitos de esta pareja de conspiranoicos han calado rápidamente en los sectores más delirantes de la ufología que acusan a la NASA de ocultar información sobre las misiones a Marte y a la Luna de la agencia estadounidense en el siglo pasado.
Y lo curioso es que entre estas hipótesis se defienden con el mismo ahínco tanto una versión como su contraria. Algunos afirman que las Viking nunca llegaron a Marte y que todo fue rodado en un plató de televisión y otros, con la misma pasión, defienden que no solo se llegó a Marte sino que tenemos bases humanas allí desde los años ’60. Otros, aún más atrevidos, declaran sin rubor que esas supuestas figuras son en realidad extraterrestres cuya existencia es conocida por gobiernos de todo el mundo… cualquier locura es válida y cuenta con su propia legión de seguidores.
Personalmente me resulta desilusionante ver cómo una gran cantidad de gente dedica tiempo y esfuerzo a conspiraciones pseudocientíficas cuando estamos viviendo tiempos tan fascinantes para la exploración espacial real. Hace apenas unos días el ser humano contempló la llegada y aterrizaje de una sonda a un cometa por primera vez en la Historia… ¿De verdad es más interesante todos esos desvaríos conspiranoicos que la verdadera ciencia? ¿Qué hace que un puñado de chalados, arropados por un periodismo ufológico en decadencia sigan taladrando con las mismas tonterías mientras ahí fuera hay ciencia y astronomía verdadera mucho más ilusionante?
Confieso también que en ocasiones entro de incógnito en algunos de estos foros pseudocientíficos y siempre me quedo boquiabierto con la persistencia de estas recurrentes y delirantes teorías conspiranoicas a pesar de la facilidad con la que se desmontan todas ellas.
Marte es un lugar fascinante que estamos empezando a descubrir gracias al esfuerzo y trabajo de astrofísicos, ingenieros e investigadores utilizando impresionantes tecnologías que hace tan solo unos años ni siquiera hubiéramos soñado desarrollar.
Hace tan solo un par de días, la NASA anunciaba su intención de preparar una misión tripulada a Marte para la década de 2030. Es ahí donde radica el verdadero interés y asombro, en la ciencia verdadera y en el esfuerzo de investigadores reales. Por primera vez en la vida de muchos de nosotros se abre la puerta para asistir a un acontecimiento único, sorprendente, ilusionante y real… en serio, ¿quién quiere sucedáneos, ufólogos, cuentos y paparruchas.

Curiosity consigue más pruebas que sustentan que hubo un lago en Marte.

Curiosity consigue más pruebas que sustentan que hubo un lago en Marte

Los datos recogidos por el robot explorador Curiosity revelan que el monte Sharp, formado dentro del cráter Gale, podría estar formado por los sedimentos depositados en el lecho de un lago hace millones de años, informó hoy la NASA. EFE/Archivo                                     Washington, 8 dic (EFE).- Los datos recogidos por el robot explorador Curiosity revelan que el monte Sharp, formado dentro del cráter Gale, podría estar formado por los sedimentos depositados en el lecho de un lago hace millones de años, informó hoy la NASA.
Miembros del equipo del equipo investigador de Curiosity señalaron en una rueda de prensa que estos hallazgos sugieren que Marte tuvo un clima más cálido que permitió que hubiera sistemas de agua y lagos durante un largo periodo de tiempo.
Ese tiempo fue "el suficiente para que los sedimentos formaran el monte", indicó Michael Meyer, director científico del programa de exploración a Marte de la NASA.
Meyer señaló que para los investigadores es un reto el descifrar cómo se formó esta montaña de unos 5 kilómetros de alta, compuesta por capas de rocas, que podrían haberse constituido con sedimentos de río y partículas depositadas por el viento.
"Las observaciones que hemos hecho hasta ahora apoyan esa hipótesis", indicó John Grotzinger, del Instituto Tecnológico de California en Pasadena (EEUU), quien señaló que esperan poder probarla con más análisis durante el próximo año.
Curiosity está investigando las capas de sedimentos más bajas de la montaña, una sección de rocas de unos 150 metros en la llamada formación Murray, que podrían ser sedimentos superpuestos transportados por ríos y una vez evaporada el agua moldeados por el viento.
La otra pregunta por resolver es si ese agua existió el tiempo suficiente como para que se diera la vida microbiana.
En hallazgos anteriores, Curiosity detectó elementos como azufre, nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, fósforo y carbono, algunos de los ingredientes químicos esenciales para la vida."Marte en la actualidad es un planeta seco, árido y ventoso pero alguna vez fue un planeta formado por agua", señaló Ashwin Vasavada científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en California, quien señaló que si su hipótesis se mantiene "desafía la noción de que las condiciones cálidas y húmedas fueron transitorias, locales o sólo subterráneas en Marte".
La implicación del clima es un elemento clave en este proceso, de acuerdo con ese experto.
Según explicó, la atmósfera tendría que ser más gruesa para que las temperaturas fueran más elevadas y permitieran que el agua se mantuviera en forma líquida, "pero, por ahora, no sabemos cómo se consiguió".
Los científicos tienen previsto dirigir a Curiosity a zonas más elevadas de la montaña para realizar nuevos experimentos que les ayude a determinar cómo la atmósfera y el agua interactuaron con esos sedimentos y a analizar cómo cambió la química en los lagos cambió a lo largo del tiempo.
El vehículo explorador partió el 26 de noviembre de 2011 en un cohete Atlas desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida (EEUU), y descendió el 6 de agosto de 2012 en el cráter Gale con la misión de averiguar si en Marte se dieron las condiciones para albergar vida.
En sus primeros doce meses, el robot descubrió un antiguo lecho de curso de agua y recogió muestras de suelo y la atmósfera suficientes como para que los científicos concluyan que puede haber habido vida allí hace miles de millones de años.
En julio de 2013, Curiosity concluyó su investigación en el área conocida como bahía de Yellowknife y emprendió viaje con rumbo al suroeste hacia la base del monte Sharp, adonde llegó en septiembre de 2014.
Curiosity, con una longitud de unos tres metros, tiene el tamaño de un carrito de golf y es el doble de grande y cinco veces más pesado que sus predecesores, los robots Spirit y Opportunity, lanzados en 2003.Se trata también del robot mejor equipado, con diez instrumentos de tecnología punta como el instrumento de difracción de rayos X (CheMin), que analiza químicamente los minerales recogidos por Curiosity con su brazo robótico, o la estación medioambiental REMS, diseñada y construida en España.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Dos físicos teóricos sugieren que solo el 10% de las galaxias podría albergar vida compleja.

Las galaxias podría albergar vida compleja

Las explosiones de rayos gamma podrían barrer periódicamente la vida en formación.

lustración artística de una explosión de rayos gamma ocurrida en una región de nacimiento de estrellas. Crédito NASA Swift Mary Pat Hrybyk-Keith y John Jones (Wikipedia)                                                               lustración artística de una explosión de rayos gamma ocurrida en una región de nacimiento de estrellas. Crédito …
Justo cuando estábamos medio convencidos de nuestras capacidades tecnológicas para encontrar vida extraterrestre en el interior de nuestra galaxia, llegan dos físicos teóricos y lo ponen todo patas arriba con su último trabajo. Si están en lo cierto, tal y como acaban de publicar en Physical Review Letters,apenas un 10% de las galaxias que conforman el universo observable podrían ser susceptibles de albergar vida inteligente. Y lo que es peor, todas las búsquedas emprendidas por los proyectos SETI podrían haber estado dirigidas hacia el lugar equivocado.
El trabajo es obra de dos físicos teóricos, el profesor Tsvi Piran de la Universidad Hebrea de Jerusalén y nuestro compatriota y también profesor Raúl Jiménez Tellado de la Universidad de Barcelona. Según ambos, las galaxias pequeñas y jóvenes, ricas en zonas de nacimiento estelar, podrían verse bombardeadas regularmente por explosiones estelares devastadoras llamadas brotes de rayos gamma, que aniquilarían cualquier forma de vida más compleja que un microbio.
A causa de estos fenómenos destructivos, del total de 100.000 millones de galaxias que componen el universo observable, apenas un 10 por ciento podrían albergar vida compleja como la que vemos en la Tierra. Además, estos mismos procesos debieron hacer imposible que la vida compleja prosperase durante los primeros 5.000 años de vida del universo tras el Big Bang.
Los científicos llevan años preguntándose si los brotes de rayos gamma (compuestos de fotones altamente energéticos) podrían dañar a la Tierra. Descubiertos en 1967 por satélites diseñados para detectar pruebas nucleares en nuestro planeta, los astrofísicos se sorprendieron entonces alcontabilizar incluso uno al día. Existen en dos formas: cortos y largos, siendo estos últimos los más peligrosos ya que liberan hasta 100 veces más energía que los cortos.
lustración artística de una explosión de rayos gamma ocurrida en una región de nacimiento de estrellas. Crédito …
Justo cuando estábamos medio convencidos de nuestras capacidades tecnológicas para encontrar vida extraterrestre en el interior de nuestra galaxia, llegan dos físicos teóricos y lo ponen todo patas arriba con su último trabajo. Si están en lo cierto, tal y como acaban de publicar en Physical Review Letters,apenas un 10% de las galaxias que conforman el universo observable podrían ser susceptibles de albergar vida inteligente. Y lo que es peor, todas las búsquedas emprendidas por los proyectos SETI podrían haber estado dirigidas hacia el lugar equivocado.
El trabajo es obra de dos físicos teóricos, el profesor Tsvi Piran de la Universidad Hebrea de Jerusalén y nuestro compatriota y también profesor Raúl Jiménez Tellado de la Universidad de Barcelona. Según ambos, las galaxias pequeñas y jóvenes, ricas en zonas de nacimiento estelar, podrían verse bombardeadas regularmente por explosiones estelares devastadoras llamadas brotes de rayos gamma, que aniquilarían cualquier forma de vida más compleja que un microbio.
A causa de estos fenómenos destructivos, del total de 100.000 millones de galaxias que componen el universo observable, apenas un 10 por ciento podrían albergar vida compleja como la que vemos en la Tierra. Además, estos mismos procesos debieron hacer imposible que la vida compleja prosperase durante los primeros 5.000 años de vida del universo tras el Big Bang.
Los científicos llevan años preguntándose si los brotes de rayos gamma (compuestos de fotones altamente energéticos) podrían dañar a la Tierra. Descubiertos en 1967 por satélites diseñados para detectar pruebas nucleares en nuestro planeta, los astrofísicos se sorprendieron entonces alcontabilizar incluso uno al día. Existen en dos formas: cortos y largos, siendo estos últimos los más peligrosos ya que liberan hasta 100 veces más energía que los cortos.
¿Y por qué resultan tan peligrosos? Bien, si una de estas explosiones de rayos gamma se diera en las cercanías de la Tierra, la energía expedida nos freiría directamente. Pero ni siquiera estando relativamente lejos estamos del todo seguros, ya que al contacto con nuestra atmósfera, los rayos gamma generarían una serie de reacciones químicas capaces de destrozar nuestra capa de ozono. Sin esta capa protectora, los rayos ultravioleta de nuestro propio sol nos cocinarían a fuego lento, causando una mortandad masiva.
¿Y es probable que nos pase eso? Ambos autores han calculado la posibilidad de que algo así haya sucedido en nuestro planeta durante los últimos miles de millones de años con un sorprendente resultado: estas fueron del 50%. De hecho, algunos astrofísicos creen que las extinción masiva del Ordovícico pudo deberse a una de estas explosiones de rayos gamma.
Según los profesores Piran y Jiménez, los lugares más comunes de la galaxia para que algo así suceda se encuentran no en todas las regiones en las que se forman estrellas rápidamente a partir de nubes de gas (como se creía hasta ahora), sino que son especialmente numerosas en aquellas regiones relativamente pobres en elementos pesados (es decir, compuestas principalmente por hidrógeno y helio).
Por ello, creen que para que la vida compleja tenga tiempo a desarrollarse, el lugar ideal donde buscar es el extrarradio de grandes galaxias como la Vía Láctea. El hallazgo es especialmente doloroso para los diseñadores de proyectos SETI, ya que hasta ahora asumían que dado que la densidad estelar era mayor a medida que nos acercábamos al centro de la galaxia, ese era el lugar ideal para emprender la búsqueda. ¡Justo lo contrario a lo que el nuevo estudio sugiere!
De confirmarse, finalmente será cierto que la ubicación de la Tierra, a las afueras de la Vía Láctea, ha resultado proverbial para que nosotros estemos hoy aquí, leyendo el trabajo de estos dos físicos teóricos. ¿Conviene descartar entonces el centro de la galaxia, o las galaxias pequeñas como objetivo de la búsqueda de vida compleja? Yo no diría tanto, la incertidumbre que acompaña a todo trabajo teórico invita siempre a ser precavido, pero sin duda es una opinión a tener en cuenta.Me enteré leyendo Science.